Ilegales

Ilegales

Escenario Santander - Viernes 18 Octubre 2019.

Multitudinaria acogida para el regreso a Cantabria de la veterana banda Ilegales. La media de edad del público asistente nos sugiere, de forma masiva y sin temor a dudas, que no es la primera vez que disfrutamos de uno de sus directos, reflejo de la fidelidad conseguida en su dilatada trayectoria. Esta vez la excusa es la presentación de su último trabajo, Rebelión.

La iluminación de color carmesí recuerda la portada de este disco. Solo hay que añadir mentalmente la estatua del ángel caído, que se encuentra en el Retiro madrileño apartado de las multitudes y miradas que despertaría en su original y céntrico emplazamiento, pero que se ha convertido en un icono que perfectamente serviría también de portada para la mayoría de los de los discos que conocemos, homenajeando, se nos ocurre, en la distancia y de manera castiza, al Sad Wings of Destiny de los también conocidos por estos lares Judas Priest...

Comienzan a sonar los primeros acordes. Nos acercamos al escenario para sacar unas cuantas instantáneas y, oh estupenda sorpresa, además de la pulcritud del sonido, su volumen es apto para todos los públicos. Permite comunicarse y no tener a todos los grillos de la pradera en nuestros oídos mientras escribimos estas líneas.

No Tanta Tonto abre la noche. Uno de los temas pertenecientes al último trabajo, seguida de los clásicos Hola Mamoncete, Suicida, Ella Saltó por la Ventana...Objetivo conseguido. El respetable baila, se divierte. Corea las canciones e intercambia energías con un Jorge Martínez, cuya camisa de rayas verticales blancas y negras hace presagiar su ejercicio de autoridad arbitral durante toda la contienda. O quizás es su camisa de preso por la irreverencia de unas letras que le han hecho célebre. Quién sabe.

Siguen sonando los clásicos de la formación. Su estilo propio hace que temas tan dispares como Me gusta como Hueles o Soy un Macarra, del pop al rock, a veces al ska, e incluso en su día a los boleros, sean asimilados sin complejos, agradando a distintos perfiles de oyentes que, indudablemente, han crecido escuchándolos.

Presentación de la banda. De los antiguos, como Willy Vijande al bajo, conformando la base rítmica con el baterista Jaime Beláustegui, al nuevo y benjamín Mike Vergara a los teclados. Y casi nos plantamos en los bises. Recibimos la "bendición ilegal" y nos sueltan con Destruye.

Por encima de la treintena de temas de todas las épocas, que no dejan lugar a todos los speeches a los que Jorge nos tiene acostumbrados y, sobretodo, la confirmación del buen estado de una de las bandas que ha puesto música a la transición en nuestro país y que sigue siendo merecedora de recomendaciones.

Gracias a los músicos, a Escenario Santander y a todos los que trabajan para que estas pequeñas/grandes cosas ocurran. Aún quedan fechas y ciudades por recorrer en esta gira. No os los perdáis.