Alcatrazz Feat. Graham Bonnet

Alcatrazz Feat. Graham Bonnet

Escenario Santander - Viernes 4 Octubre 2019.

Todo un lujo volver a contar con la presencia en Santander de Graham Bonnet, cuya inconfundible voz ya habíamos podido disfrutar hace unos meses con la banda de Michael Schenker. En esta ocasión se nos presentaba dentro de la gira por nuestro país del legendario grupo Alcatrazz, que él mismo formara junto al teclista, y también miembro actual, Jimmy Waldo.

Después de una entretenida actuación de unos 40 minutos de la banda londinense Evyltyde, con voz femenina potente y aprovechando la oportunidad de abrir los conciertos de Alcatrazz, y tras los cambios oportunos, comenzaban de una manera atípica cuando menos. Graham, sentado frente al micrófono en medio del escenario, bromeaba: "No es que me vaya a morir ni nada parecido...Tengo la espalda curvada, me operan en Diciembre y tengo que cantar así". Impresionante lo que vendría después. Casi como un acto de rebeldía de quien formara su grupo a comienzos de la década de los 80's, volvió a sacar ese vozarrón que le ha hecho célebre. A sus 71 años - sí he dicho bien - y dando toda una lección vocal, sin mostrarse conservador en los agudos de los temas más exigentes de su trayectoria y haciendo que su pérdida de movilidad pasara casi desapercibida. El virtuoso Joe Stump se mostraba sobrado en los riffs y parecía divertirse un poco más en los solos. Un gran guitarrista ante la difícil tarea de hacernos olvidar que Alcatrazz, además de ser la banda de Graham Bonnet, fue la oportunidad en su día de unos jovencísimos Yngwie Malmsteen, en primer lugar, y de Steve Vai después, que iban labrando sus respectivas carreras. Beth-Ami Heavenstone, pareja de Graham, hacía sonar su bajo con elegancia, sin florituras, pero consiguiendo una base rítmica sólida junto al baterista Mark Benquechea. De esta manera pudimos disfrutar de un set list, no solo conformado por los clásicos de Alcatrazz como aquellos primigenos Island in the Sun o Hiroshima Mon amour, sino también de Impelliteri como Stand in Line, o trallazos de su etapa en Rainbow como Lost in Hollywood o el siempre aclamadísimo Since You've been Gone. Noche para recordar en lo musical, en la reunión de personas que, con ésta, y con las futuras excusas que nos surjan, siempre será un placer volver a ver, y no quiero que se me escape un detalle que, además de la silla de Graham, también marcó, para mí, de manera significativa el concierto. Y es que Graham Bonnet, al margen de su tremendo chorro de voz - muy difícil de emular, todo hay que decirlo - siempre ha sido un tipo muy peculiar en lo que a su vestimenta se refiere. Si quieres echarte unas risas, y eso puede resultar ahora fácil con Youtube, vas a poder comprobar como entre sus compañeros, unas veces ataviados con mallas ochenteras y otras tantas con cuero y muñequeras del mismísimo infierno, sobresalía este personaje al que parecía que acababan de recoger en el aeropuerto, con pantalones de pinzas, zapatos blancos y hawaianas o, lo que ha sido cada vez más común, camisa y corbata. Pues bien, algo debió pasar con la ropa en este viaje porque, como él mismo reconocía, nunca lleva camisetas de sus propios grupos. Incluso su mujer lucía una camiseta donada por la cantante de Evyltyde. Curiosidad que viene a dar un toque especial al concierto y a las fotos que quedan para el recuerdo.